Por qué el CBD no provoca un efecto «high»
|
|
Tiempo de lectura 4 min
Carrito (0)
Tu carrito está vacío
|
|
Tiempo de lectura 4 min
El CBD suele asociarse erróneamente con los efectos del cannabis que hacen sentirse colocado. Esta confusión genera muchas dudas entre los consumidores. Sin embargo, el cannabidiol no provoca ningún “subidón”. Entender por qué permite diferenciar claramente el CBD de las sustancias euforizantes y plantearse su consumo con tranquilidad. Vamos a descubrirlo juntos.
Índice
El “subidón” que suele asociarse al cannabis se debe principalmente al THC que contiene. Este cannabinoide está clasificado como psicotrópico, ya que provoca cambios marcados en la percepción, el estado de ánimo y el nivel de consciencia.
El THC actúa uniéndose directamente a los receptores CB1 del sistema endocannabinoide, muy presentes en el cerebro. Esta interacción provoca una estimulación intensa de determinadas zonas del cerebro relacionadas con la sensación de placer, la percepción sensorial y la memoria. Este mecanismo explica los efectos euforizantes y, en ocasiones, desorientadores que se experimentan al consumir cannabis rico en THC.
Estos efectos psicotrópicos también son el origen de las restricciones legales relativas al THC, porque pueden alterar las capacidades cognitivas, la coordinación y el juicio.
El CBD también es un cannabinoide derivado del cáñamo, pero su mecanismo de acción es radicalmente distinto. A diferencia del THC, el CBD no activa directamente los receptores CB1 responsables de los efectos psicotrópicos.
Cabe precisar que el CBD es psicoactivo en términos científicos, puesto que actúa sobre el sistema nervioso central. Sin embargo, no es psicotrópico, ya que no provoca euforia, alteración de la consciencia ni cambios en la percepción sensorial.
Por tanto, esta distinción es muy importante. El CBD influye en el estado mental de forma suave y reguladora, sin provocar un “subidón”, pérdida de control ni sensación de estar colocado. Esta ausencia de efecto psicotrópico explica por qué el CBD no provoca un “subidón”.
El sistema endocannabinoide es una compleja red de receptores, neurotransmisores y enzimas presentes de forma natural en el cuerpo humano. Desempeña un papel fundamental en la regulación de numerosas funciones fisiológicas, como el estrés, el sueño, el estado de ánimo, el apetito o el dolor.
Los receptores CB1, situados principalmente en el cerebro, intervienen en la modulación de la actividad neuronal. Cuando se estimulan intensamente, como ocurre con el THC, provocan efectos psicotrópicos pronunciados. En cambio, el CBD no activa directamente estos receptores.
En su lugar, el cannabidiol actúa sobre otras vías de regulación, contribuyendo así alequilibrio general del sistema sin alterar la percepción ni el estado de conciencia.
El CBD suele describirse como un modulador del sistema
endocannabinoide. Esto significa que ayuda al organismo a ajustar determinadas respuestas biológicas excesivas o insuficientes, en lugar de estimularlas bruscamente.
Esta acción moduladora explica por qué el CBD se asocia a efectos como la calma, la relajación o la sensación de bienestar, sin provocar euforia. A diferencia de las sustancias psicotrópicas, no genera un pico químico en el cerebro.
Gracias a esta característica, el CBD puede consumirse sin alterar el estado de alerta, la concentración ni las capacidades cognitivas.No altera el estado de conciencia, lo que lo diferencia claramente de las sustancias que provocan un efecto de «subidón».
Otro factor clave para entender por qué el CBD no provoca un efecto de «subidón» es su interacción con el THC. Cuando están presentes juntos, el CBD puede influir en la forma en que el THC actúa sobre el cerebro.
El cannabidiol es conocido por limitar algunos efectos no deseados del THC, como la ansiedad, el nerviosismo o la sensación de sobreestimulación. Podría reducir la unión excesiva del THC a los receptores CB1, atenuando así la intensidad del efecto psicotrópico.
La legalidad del CBD se basa precisamente en esta diferencia entre psicoactivo y psicotrópico. Una sustancia puede actuar sobre el cerebro sin alterar la consciencia ni provocar un estado de euforia.
El CBD no provoca dependencia, pérdida de control ni cambios perceptibles en las funciones cognitivas. Tampoco causa alteraciones motoras ni sensoriales, lo que explica por qué no está clasificado como estupefaciente.
Por ello, la normativa europea permite los productos de CBD siempre que su contenido de THC respete los límites legales. Este reconocimiento se basa en criterios científicos precisos relacionados con la ausencia de efectos psicotrópicos.
El Por tanto, el CBD puede utilizarse por sus beneficios como parte de una rutina de bienestar, sin miedo a sentirse eufóricos, perder la lucidez o ver alteradas sus capacidades mentales. Esta característica es una de sus principales ventajas para un público amplio y diverso.
Para quienes desean disfrutar de los efectos del CBD sin ningún efecto euforizante, Cannabise ofrece productos seleccionados con rigor, como vapes de CBD o flores CBD, que cumplen la normativa y están pensados para acompañar tu bienestar diario con total confianza.
Si este artículo te ha convencido, en Cannabise encontrarás CBD barato y de calidad.
